El Ayuntamiento de Rute ha reconocido la trayectoria empresarial de Antonio Cruz Luna, fundador de CRUZBER y ha renombrado una calle con su nombre. Se trata de la vía principal del Polígono Industrial Las Salinas II, donde se ubican las instalaciones de la propia empresa, una de las más importantes de Europa en la fabricación de portaequipajes, barras de techo y accesorios de transporte. La placa fue descubierta en un emotivo acto al que asistieron autoridades locales y representantes empresariales cordobeses. El homenaje contó con la presencia de los tres hijos de Antonio Cruz Luna, que mantienen vivo su legado al frente de CRUZBER, así como por su esposa, su nieta y todos los trabajadores que forman o han formado parte de la empresa.

El alcalde de Rute, David Ruiz, señaló el esfuerzo, vocación y compromiso de Antonio Cruz. Capaz de proyectar a Rute más allá de sus fronteras, CRUZBER es uno de los principales valedores de la capacidad industrial de la región. “Rigor, calidad, excelencia y compromiso”, en palabras del alcalde, han hecho de CRUZBER un referente internacional dentro del sector al transformar el esfuerzo en un proyecto de valor exterior.
Gregorio Cruz, visiblemente emocionado en el reconocimiento a su padre, recalcó la enorme implicación de Antonio Cruz a nivel empresarial y social en la localidad de Rute, que han hecho posible que por unanimidad se apruebe el nombramiento de la calle. También expresó su agradecimiento a las más de 150 personas que actualmente forman parte de CRUZBER, así como para todas aquellas que a lo largo de los 60 años de la empresa han contribuido con su esfuerzo diario a construir lo que hoy es CRUZBER.
Ana María García, presidenta de Metalcórdoba, entidad que ha promovido el reconocimiento, agradeció a la familia Cruz el haber mantenido vivo el legado de Antonio Cruz, pues representa “lo mejor del sentido industrial en Córdoba” y un modelo de “compromiso, progreso, vocación y humanidad.”
Nacido en 1935, Antonio Cruz Luna demostró desde joven una gran iniciativa empresarial, transformando junto a sus hermanos el negocio de maquinaria de su padre en taller mecánico. En 1963, ya en solitario, creó su propia empresa “Construcciones Metálicas Antonio Cruz Luna” a la que más tarde renombraría como CRUZBER, y la cual pronto se fue especializando en la fabricación de portaequipajes para automóviles.

Durante los años 60, cuenta con ingenieros aeronáuticos para desarrollar portaequipajes de acero electrocincado y aluminio estampado de la marca CRUZ para modelos como Seat 600, Renault Dauphine y Renault 4/4. Una década más tarde, la empresa ya participaba en ferias internacionales del sector automovilístico fabricando nuevas soluciones para distintos requerimientos de transporte.
Las necesidades productivas hacen que en los años 80 se amplíen las instalaciones y se incorpore tecnología puntera para, ya en los 90, ampliar el portfolio de productos: portaesquís, portaequipajes, gama de barras y los primeros cofres de techo. De manera progresiva, los tres hijos de Antonio Cruz, se incorporan en diversos puestos directivos de la empresa, donde actualmente continúan su legado al frente de CRUZBER.

Durante los últimos años, CRUZBER se ha consolidado como uno de los principales fabricantes de portaequipajes, barras de techo y accesorios con una completa gama de soluciones para turismos, todo terrenos y vehículos comerciales. Está presente en más de 40 mercados, desarrollando y adaptando sus productos a las necesidades específicas de cada uno de ellos a través de sus dos marcas de producto: CRUZ y FIRRAK.

Con el nombramiento de la calle Antonio Cruz Luna, se premia así la trayectoria empresarial y el emprendimiento del fundador de CRUZBER, uno de los principales valedores del tejido productivo de la localidad cordobesa.